Hace apenas unos días falleció mi tía abuela. Tía abuela que ha sido más abuela que tía, ya que ha estado presente en mi vida y en la de mi familia desde siempre, viviendo junto a mi abuela. Ha sido difícil porque ha sido el Alzheimer quien se la ha llevado. Pero también ha sido hermoso, porque se ha ido en su propia casa, rodeada de amor y cuidados hasta el final de sus días.
Este acontecimiento ha provocado también cosas buenas. En el velatorio vimos a un montón de familiares que hacía tiempo que no veía, y que me alegró muchísimo ver. Me hizo sentir más unido a mi familia que nunca. Estas cosas unen. Se produce un efecto catártico en masa. Todo es contagioso, tanto las lágrimas como las risas, y eso dice mucho de la comunión emocional en la que todos nos encontramos en esos momentos. Todos a una por alguien importante para todos.
No sé bien qué decir, al igual que llevo semanas sin saber sobre qué escribir en AeroSphere. Ahora, curiosamente, lo sé, pero el propio tema hace que sea difícil elegir las palabras. Y la verdad es que no se me ocurre qué más decir, así que mejor no forzar nada más.
Todos te queremos, tita. Siempre lo haremos, por lo que has sido y por lo mucho que has hecho por nosotros. Desde aquí te deseo un hermoso viaje hacia donde sea que vayas, sea el cielo o tu reinserción al ciclo natural de la vida. Tus cenizas están en un lugar hermoso, acorde a lo que representas para todos nosotros. Un beso de tu sobrino nieto y de toda tu familia.
Siempre te tendremos en el corazón. Hasta siempre.